Leo.
La teoría del conflicto me quita el sueño, me deja pensando, me reta a no saltar al cinismo.
Mañana por la mañana saldremos a Jerusalem a encontrarnos con gente de todos frentes, y me emociono.
Hace días que espero que este viaje llegue. He leído, pero sé que el camino me dará mucho más que las solas letras, y que siempre en las palabras de otros es de donde termino aprendiendo lo más valioso. Pero por hoy, y en la expectativa, me refugio en las letras de mi libro. Limpio con cuidado el lente de la cámara y miro desde el escritorio la cama.
Todo queda preparado. Estoy solo a un click de ojos.
