Sábelo. Yo no tengo nada.
Mis brazos son lo único que ofrezco
Te doy este espacio en mi pecho
y el retumbar de la mañana.
Sábelo. Yo no tengo nada.
Mis brazos son lo único que ofrezco
Te doy este espacio en mi pecho
y el retumbar de la mañana.
Tú, el vaivén de la marea.
Yo, a la espera, bajo el agua
sueño playas inundadas,
que venga la noche
y ser para tí, arena.