Sospecho que mi rachita de buen Karma ha terminado oficialmente. Se me empiezan a amontonar las cosas que supuestamente estaban arregladas ya y la tensión empieza a ser evidente a unos días de la inauguración de La Casona de las Mujeres.

Ayer escuchaba que ‘las mujeres tienen la vida amorosa que quieren tener’. Yo no sé si eso sea verdad, el caso es que MI vida amorosa va como la chingada. Me pregunto si es mi naturaleza explosiva la que propicia todos los demás desmadres.
Todo es cosa de karma, así que no hay que dejar que el catastrofismo nos ahogue.